Finalmente, el Dr. Francisco Javier Taveras coincidió con organismos internacionales como la Liga Internacional contra la Epilepsia y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en que educar, informar y derribar mitos es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas que viven con epilepsia y fomentar una sociedad más inclusiva.
Por:Yoan Silverio
Santo Domingo.- El neurólogo epileptólogo Dr. Francisco Javier Taveras manifestó que la epilepsia es una enfermedad neurológica crónica que puede controlarse en la mayoría de los casos, pese a que continúa siendo una de las condiciones de salud más estigmatizadas a nivel mundial debido a la desinformación y a los mitos que la rodean.
El especialista explicó que esta condición afecta aproximadamente a 65 millones de personas en todo el mundo y se produce por un mal funcionamiento de las neuronas, lo que genera una especie de “cortocircuito” en las unidades funcionales del cerebro. Como consecuencia, se presentan síntomas transitorios, que aparecen y desaparecen, y que no siempre implican pérdida del conocimiento o convulsiones.
Taveras señaló que la epilepsia no se manifiesta de una sola forma, ya que existen epilepsias focales y generalizadas, cuyos síntomas varían según el tipo y la zona del cerebro afectada. En algunos casos, las crisis pueden presentarse como ausencias breves o alteraciones de la conciencia, sin movimientos bruscos.
Asimismo, destacó que a lo largo de los años la enfermedad ha sido erróneamente vinculada a falsas creencias, como que es contagiosa, hereditaria en todos los casos o de origen psiquiátrico, así como la idea de que quienes la padecen no pueden llevar una vida plena, formar una familia o desarrollarse profesionalmente.
De acuerdo con datos médicos citados por el especialista, entre un 60 % y un 70 % de los pacientes logra controlar la epilepsia con el tratamiento adecuado, lo que les permite llevar una vida normal, practicar deportes, trabajar y desarrollarse socialmente.
El neurólogo enfatizó que el diagnóstico preciso es el primer paso para un manejo adecuado de la enfermedad, ya que permite identificar el tipo de epilepsia y establecer el tratamiento correcto. Generalmente, el abordaje incluye el uso de fármacos antiepilépticos o anticonvulsivantes, prescritos por neurólogos o epileptólogos, con el objetivo de prevenir las crisis y reducir su recurrencia.
No obstante, advirtió que entre un 25 % y un 30 % de los casos pueden presentar epilepsia fármaco-resistente, lo que requiere evaluar alternativas como la combinación de varios medicamentos o tratamientos más avanzados, incluyendo la cirugía de epilepsia, siempre tras una valoración médica especializada.

