Una historia que, más allá del susto, deja una lección clara: en medio del peligro, la vida y la solidaridad siempre valen más.
Santo Domingo.– Lo que comenzó como una madrugada de trabajo terminó convirtiéndose en una experiencia límite para el artista urbano Shadow Blow, quien junto a su equipo quedó atrapado en medio de las fuertes inundaciones que azotan el Distrito Nacional y el Gran Santo Domingo.
Eran alrededor de las 3:30 de la mañana cuando salían de un estudio de grabación. Minutos después, el panorama cambió por completo. El agua subió de forma repentina en la avenida Núñez de Cáceres, próximo al sector Las Praderas, y en cuestión de segundos su vehículo comenzó a flotar, siendo arrastrado con fuerza hasta quedar atrapado entre una pared y un poste eléctrico.
“Yo pensé que no salíamos”, relató el artista en el programa Esto No es Radio Show, al recordar los momentos de angustia dentro del vehículo que se llenaba de agua.
La presión era tan fuerte que no podían abrir las puertas ni las ventanas. En un acto desesperado, tomó una decisión extrema: disparar contra el cristal para poder escapar. “Tuve que darle un disparo al cristal… por ahí pudimos salir para el techo de la guagua”, contó.
Ya sobre el techo, empapados, con frío y aún en peligro, no solo pensaron en salvarse. También ayudaron a otros. En medio del caos, escucharon los gritos de auxilio de una persona atrapada en otro vehículo cercano.
“Los muchachos que andaban conmigo fueron y los socorrieron”, dijo, destacando cómo, incluso en medio del miedo, prevaleció la solidaridad.
El rescate final llegó horas después, encabezado por el comunicador y bombero José Martínez Brito, quien encontró al artista en condiciones delicadas, afectado por hipotermia tras permanecer varias horas expuesto al agua y al frío.
“Estaba en una situación crítica”, explicó Brito, quien incluso le facilitó ropa seca para ayudarlo a recuperar la temperatura corporal.
El hecho ocurre en medio de un evento meteorológico extremo que ha dejado más de 400 milímetros de lluvia en pocas horas, provocando inundaciones severas, vehículos arrastrados y múltiples emergencias en la capital.
Aunque su vehículo quedó prácticamente destruido, Shadow Blow lo tiene claro: lo material se recupera. “Gracias a Dios estamos vivos”, expresó con alivio.

