Santo Domingo.– La dirección ejecutiva del Partido Revolucionario Moderno sostuvo este lunes una reunión que fue definida por sus dirigentes como un e
Santo Domingo.– La dirección ejecutiva del Partido Revolucionario Moderno sostuvo este lunes una reunión que fue definida por sus dirigentes como un encuentro rutinario, en medio del debate interno generado por la propuesta de extender la permanencia de las actuales autoridades del partido oficialista.
El presidente del PRM, José Ignacio Paliza, afirmó al término del encuentro que dentro de la organización no existen divisiones ni conflictos internos, pese a las diferencias públicas surgidas en las últimas semanas.
“En el PRM no hay tensiones. El partido está bastante unido y ahora más que nunca. Cualquier discusión pública no llega al corazón de la organización”, expresó Paliza.
La reunión marcó el primer encuentro formal de la dirección ejecutiva desde que sectores de la cúpula perremeísta plantearon extender por un año la dirección nacional y por dos años las autoridades municipales, mediante una eventual reforma estatutaria.
La propuesta provocó reacciones encontradas entre dirigentes y militantes del oficialismo, especialmente por el impulso al método de consenso para escoger autoridades provinciales y municipales, iniciativa que algunos sectores consideran una limitación a la democracia interna.
Uno de los dirigentes que ha manifestado diferencias con ese mecanismo es Guido Gómez Mazara, quien restó importancia a los rumores sobre supuestas fricciones dentro del partido. “¿Y qué tensión hay? Estábamos relajando y dándonos cuerda entre nosotros”, comentó Mazara al salir del encuentro.
La propuesta de extensión fue presentada oficialmente el pasado 15 de mayo mediante un comunicado, en el que el PRM argumentó que la actual coyuntura internacional y económica obliga a la militancia a concentrarse en las tareas de gobierno y en la estabilidad institucional del país de cara al proceso electoral de 2028.
Sin embargo, dirigentes del partido han advertido que la iniciativa podría representar un golpe a la institucionalidad y a la democracia interna de la organización política.

