Ortega, a su vez, disolvió y expropió a la Compañía de Jesús, orden a la que pertenecía el sumo pontífice, y también ha calificado de «mafia» y antidemocrática a la Iglesia.
San José, 4 jul (EFE).- El Gobierno de Nicaragua informó este sábado que envió a su casa al obispo emérito de ese país Juan Abelardo Mata, de 80 años, detenido tras pedir a los fieles en una misa rezar por la Iglesia católica perseguida y luego de que Estados Unidos exigiera su liberación «inmediata e incondicional».
«Luego de una necesaria indagación sobre el origen de propiedades y vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal del señor obispo emérito Abelardo Mata, este ha retornado a su vivienda, donde permanece en perfectas condiciones», indicó el ministerio del Interior de Nicaragua en una declaración.
La cartera aseguró que el octogenario obispo «ha brindado declaraciones sobre distintos episodios violatorios de las leyes nacionales, que el pueblo nicaragüense ha conocido en diferentes momentos y tiempos», las cuales no especificó.
«Al retornar a su lugar de residencia, el obispo Mata ha reconocido que en todo momento ha sido tratado con respeto y la consideración que caracteriza a los organismos de investigación de nuestra Nicaragua», señaló el ministerio del Interior.
EE.UU. condena la «persecución y represión religiosa»
Por su parte, Estados Unidos exigió este sábado al Gobierno de Nicaragua que dirigen los esposos y copresidentes, Daniel Ortega y Rosario Murillo, la liberación «inmediata e incondicional» del obispo emérito Mata.
En un mensaje, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos también condenó «la continua y cruel persecución y represión religiosa por parte de la dictadura Murillo-Ortega» y los conminó a cesar «los ataques contra la libertad religiosa».
El obispo emérito Mata «no representa ninguna amenaza para el régimen sandinista y su salud es frágil», anotó esa oficina adscrita al Departamento de Estado en el mensaje compartido por la Embajada estadounidense en Managua en sus redes sociales.
«Condenamos además la continua y cruel persecución y represión religiosa por parte de la dictadura Murillo-Ortega. Los ataques contra la libertad religiosa deben cesar», conminó Washington.
El obispo había pedido por los fieles perseguidos
La detención del obispo emérito Mata fue hecha por policías el pasado lunes en represalia por una misa que se celebró el 25 de junio en la iglesia Cruz del Calvario, en la ciudad nicaragüense de Estelí (norte) y en la que pidió a los fieles rezar por la Iglesia católica perseguida y mencionó expresamente al obispo desnacionalizado y excarcelado Rolando Álvarez y al sacerdote Frutos Valle.
El traslado del octogenario jerarca se dio bajo el argumento de que era objeto de una investigación y, tras varias horas, lo dejaron bajo vigilancia en su residencia, en la ciudad de Tisma, departamento (provincia) de Masaya (suroeste), según fuentes religiosas.
Posteriormente, según organismos humanitarios, policías llegaron nuevamente a su residencia y se lo llevaron con rumbo desconocido.
Ese mismo día también detuvieron al sacerdote Francisco Morales y el diácono Wilfred Aráuz, dijo el Colectivo, integrado en su mayoría por activistas nicaragüenses exiliados y con sede en Costa Rica.
La tensión entre Nicaragua y el Vaticano
Hasta el momento, las relaciones entre el Vaticano y Managua están suspendidas oficialmente desde marzo de 2023.
En marzo de 2023, el fallecido papa Francisco calificó como una «dictadura grosera» el Gobierno de Ortega en Nicaragua, un mes después de la condena por «traición a la patria» del obispo Rolando Álvarez a 26 años y cuatro meses de prisión, ahora exiliado y desnacionalizado.
Además, a al menos 261 religiosos, incluido el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Herrera, los desterraron de ese país, como resultado de la persecución religiosa contra la Iglesia católica, según el informe titulado ‘Fe bajo fuego’ de la ONG humanitaria Colectivo Nicaragua Nunca Más.
EFE

