Entre las 2:30 y 3:00 de la tarde del domingo, Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”, se encontraba en la barbería de su hermano, en La Victori
Entre las 2:30 y 3:00 de la tarde del domingo, Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”, se encontraba en la barbería de su hermano, en La Victoria. Según contó en una entrevista concedida antes de entregarse a las autoridades, atravesaba dificultades económicas y tenía varias semanas atrasadas en el pago de su motocicleta.
En ese momento, un conocido al que identificó como Peña le habló de una oportunidad para ganar RD$20,000. El trabajo, según su versión, consistía inicialmente en transportar a una persona, esperarla y luego llevarla de regreso.
Kevin aceptó. Posteriormente fue contactado por otro hombre, quien le entregó RD$500 para combustible y le indicó que buscara un casco, utilizara un abrigo y llevara pantalón largo.
La motocicleta lo llevó hasta la Circunvalación de La Victoria, donde recogió al hombre que debía transportar. Aseguró que no lo conocía y que este llevaba el rostro cubierto. Fue su acompañante quien, según relató, comenzó a indicarle el camino hasta llegar a una residencia en Brisa Oriental VI.
Eran aproximadamente las 5:00 de la tarde cuando llegaron a la vivienda de Julián Oro Duro.
Una entrada sin forzar
De acuerdo con el relato de Germán Troncoso, su acompañante llamó varias veces a Zeneida Socorro Castillo por su nombre. Cuando la mujer salió, aparentemente lo reconoció y les permitió entrar.
Kevin sostuvo que ambos comenzaron a conversar con Zeneida con aparente normalidad. La conversación se extendió durante unos 30 minutos y, según su versión, hablaron de asuntos personales, familiares y del propio Julián.
Incluso, afirmó que la mujer les preparó una limonada.
Ese detalle, según explicó Kevin durante la entrevista, reforzaba su percepción de que el hombre que lo acompañaba no era un desconocido para Zeneida.
Pero la situación cambió entre las 5:30 y las 5:40 de la tarde.
El momento que cambió la noche
Kevin relató que su acompañante tomó un objeto que estaba en la vivienda y golpeó a Zeneida en la cabeza.
Aseguró que cuestionó al hombre por lo que estaba haciendo, pero este lo amenazó con un arma para impedir que saliera de la casa. Según su versión, posteriormente continuó golpeando a la mujer hasta causarle la muerte.
Germán Troncoso atribuyó el ataque a que Zeneida conocía a su acompañante y podía identificarlo.
A partir de ese momento, dijo, comenzó otra etapa de la noche: la espera.
“Todavía hay que esperar a Julián”
Después de la muerte de Zeneida, Kevin aseguró que su acompañante comenzó a comunicarse con una persona que permanecía fuera de la vivienda.
Lo que más le llamó la atención, según relató, fue la precisión de las instrucciones que recibían.
Una de ellas consistía en buscar una maleta azul pequeña que, según indicó la persona que estaba al otro lado de la comunicación, se encontraba debajo y detrás de otras pertenencias en una habitación.
La encontraron en el lugar señalado.
Kevin dijo que allí había dinero en dólares y pesos dominicanos, además de otras pertenencias. Durante la entrevista mencionó distintas cantidades, aunque su relato no permitió establecer una cifra exacta.
Lo que sí quedó marcado en su versión fue la precisión de quien daba las instrucciones.
Pero, según contó, abandonar la residencia todavía no era una opción.
“Tienen que esperar a Julián”, aseguró que le indicaron.
La espera se prolongó durante horas.
Según la cronología ofrecida por Kevin, desde la muerte de Zeneida, alrededor de las 5:30 de la tarde, hasta la llegada del artista cerca de la 1:00 de la madrugada transcurrieron aproximadamente siete horas.
Las luces y la llegada del artista
Durante ese tiempo, Germán Troncoso afirmó que permaneció dentro de la vivienda bajo amenazas.
También relató que en la casa se encontraba una mujer de avanzada edad, con alzhéimer, quien fue llevada a una habitación mientras ellos permanecían en el inmueble.
Según su versión, su acompañante tomó el teléfono de Zeneida y desconectó líneas de comunicación de la residencia.
La comunicación con personas que estaban fuera continuó, sostuvo.
En un momento, las luces de la casa fueron apagadas. Pero, según Kevin, llegó una instrucción: debían encenderlas nuevamente porque Julián supuestamente no acostumbraba entrar cuando encontraba la vivienda a oscuras.
Poco después escucharon abrirse la puerta eléctrica.
Julián había llegado.
“No me mates”
Según el relato de Germán Troncoso, el artista entró a la residencia sin saber lo que había ocurrido horas antes.
Su acompañante lo sorprendió y comenzó a golpearlo repetidamente en la cabeza con un objeto de madera que se encontraba en la vivienda.
Kevin aseguró que escuchó al merenguero pedir que no lo mataran y que se llevaran sus pertenencias.
“No me mates, no me mates. Llévate todo, no me mates”, afirmó que decía Julián.
Fue entonces cuando, según su propia versión, recibió la orden de quitarle la cartera al artista.
Kevin reconoció haberla tomado.
También relató que preguntaron por una cadena y que Julián fue inmovilizado de manos y pies.
La agresión, de acuerdo con su relato, duró menos de cinco minutos.
Después recibió la orden de salir de la vivienda y encender la motocicleta para escapar.
La huida
Germán Troncoso afirmó que su acompañante llevaba dinero y varias pertenencias tomadas de la residencia. También sostuvo que se llevó el teléfono de Julián.
Durante la huida, según su versión, el aparato fue destruido y posteriormente lanzado en el camino.
Al llegar nuevamente a La Victoria, Kevin aseguró que comenzó a temer por su propia vida.
Según relató, finalmente recibió los RD$20,000 que le habían prometido y su acompañante se marchó llevándose la motocicleta.
Kevin quedó caminando.
En determinado momento escuchó una motocicleta acercarse y pensó que el hombre regresaba para matarlo. Sin embargo, aseguró que tomó otra dirección.
“¿En qué tú te metiste?”
Posteriormente, según Germán Troncoso, recibió un mensaje de Peña, la persona que dijo haberlo contactado inicialmente.
“¿En qué tú te metiste?”, aseguró que le preguntó.
Kevin dijo que respondió: “Tú no sabes el daño que me hiciste”.
Después de ese intercambio, afirmó que Peña lo bloqueó y no volvió a responderle.
Una versión que apunta a más personas
Al reconstruir las horas que permaneció dentro de la vivienda, Germán Troncoso sostuvo que, a su entender, el hecho había sido planificado y que otras personas estaban involucradas.
Su conclusión se basa, según explicó, en las instrucciones que recibió su acompañante desde fuera de la residencia: dónde encontrar el dinero, qué pertenencias buscar, aproximadamente a qué hora regresaría Julián y hasta cómo acostumbraba entrar a su casa.
“La cosa es grande, son muchos”, manifestó durante la entrevista.
“Eso no fue de un día para otro”, agregó.
Kevin también negó tener antecedentes penales y aseguró que nunca había estado preso.
Finalmente decidió entregarse
Germán Troncoso afirmó que desde el día de los hechos pensaba entregarse, pero que tenía miedo por su vida y por posibles represalias de las personas que, según su versión, estaban detrás del caso.
Finalmente, decidió acudir ante las autoridades acompañado de familiares y de las personas que realizaron la entrevista.
Posteriormente fue puesto bajo control de las autoridades.
Su relato constituye su versión de los acontecimientos y deberá ser contrastado con las investigaciones que realizan la Policía Nacional y el Ministerio Público para determinar las circunstancias del hecho, identificar a los demás involucrados y establecer las responsabilidades correspondientes.

