Las Águilas consolidan su liderato, combinando juventud, temple, historia y un béisbol oportuno que, según su dirigente, “todavía tiene mucho por mostrar en este torneo”.
Luis “Pipe” Urueta, dirigente colombiano de las Águilas Cibaeñas, valoró la entrega de su equipo y la calidad de sus rivales tras la victoria 4-2 sobre los Tigres del Licey este sábado en el Estadio Cibao, en una jornada cargada de historia, emociones y béisbol de alto nivel.
Urueta admitió que el torneo atraviesa una etapa exigente y de equilibrio, especialmente por la rotación de jugadores que enfrenta el conjunto amarillo.
“Nos enfrentamos a rivales tan buenos como nosotros. Creo que hemos perdido a muchos jugadores que fueron importantes al principio del torneo. Ahora estamos probando a otros y el torneo se va a equilibrar”, expresó.
El dirigente también reconoció el valor de las victorias tempranas que los mantienen en una posición favorable.
“Afortunadamente, ganamos buenos juegos temprano y eso nos pone en una posición un poco más cómoda que los demás. Estoy consciente de que los próximos 23 o 24 partidos no serán fáciles”, comentó.
Sobre el duelo contra Licey, elogió la competitividad y espíritu de lucha de ambos conjuntos.
“El Licey es un equipo que no se rinde. Como nosotros, no nos rendimos cuando vamos perdiendo. Estos partidos van a estar muy igualados. Así es el Licey”, afirmó.
Al evaluar el desempeño de sus peloteros, Urueta habló de la madurez y de los retos emocionales que enfrentan los jugadores jóvenes.
“Creo que cuando juegas a un nivel élite y te acercas a un jonrón y a una final, en un caso hipotético, creo que tienes que jugar con la pelota limpia. Creo que la juventud es parte de eso para nosotros. Jugadores jóvenes que están experimentando esta situación por primera vez. Las emociones los dominan. Creo que esas son las áreas donde debemos mejorar”.
Destacó además los puntos fuertes del equipo:
“El lanzamiento inicial ha mejorado. El bullpen ha sido uno de nuestros puntos fuertes durante todo el año. Creo que el bateo ha sido oportuno. No creo que haya ninguna queja en ese aspecto”.
Un triunfo especial en una noche histórica
En la parte deportiva, Jorge Tavarez brilló desde la lomita con seis entradas de apenas dos hits y una carrera, además de siete ponches que silenciaron los bates azules. Steward Berroa aportó el batazo grande con un cuadrangular solitario que impulsó la ofensiva aguilucha.
La jornada estuvo marcada por el emotivo homenaje a la leyenda Julián Tavárez, cuyo número 50 fue retirado oficialmente por las Águilas Cibaeñas.
Con el Estadio Cibao repleto como escenario, Tavárez recibió su camiseta enmarcada y una placa de reconocimiento de parte de Víctor García Sued, presidente del Consejo Directivo, en honor a su legado como uno de los grandes íconos del club.


