SANTO DOMINGO.– En medio de anuncios, cifras y balance de gestión, el presidente Luis Abinader introdujo un momento simbólico en su rendición de cuent
SANTO DOMINGO.– En medio de anuncios, cifras y balance de gestión, el presidente Luis Abinader introdujo un momento simbólico en su rendición de cuentas al recordar al estudiante Hensel Aquino García, apodado en el país como Pico de Oro por su forma firme y directa de expresar las necesidades de su escuela, destacando su intervención como ejemplo del valor de la educación y la participación ciudadana.
El mandatario evocó al joven del municipio de Villa Altagracia provincia San Cristóbal durante el bloque dedicado al sector educativo, recordando su intervención en una visita presidencial semanas atrás, cuando el estudiante expuso con soltura las carencias del centro educativo donde recibe el pan de la enseñanza.
En aquella ocasión, el jefe de Estado reaccionó sorprendido por su claridad al hablar y decidió bautizarlo con ese sobrenombre.
Un momento de cercanía en el discurso oficial
Durante su intervención ante la Asamblea Nacional, el gobernante citó la frase expresada por el estudiante: Sin educación no hay nación, señalando que sus palabras quedaron grabadas en su memoria. Asimismo, mencionó que el joven se encontraba presente en el hemiciclo, lo que provocó aplausos y reacciones positivas entre los asistentes.
La escena introdujo un elemento emocional dentro de un discurso centrado principalmente en resultados gubernamentales y proyecciones de políticas públicas, aportando un tono de cercanía y reconocimiento ciudadano en medio de la solemnidad del acto.
Promesa pendiente y simbolismo político
El presidente también recordó la promesa realizada al estudiante de tomarse una fotografía juntos en el Palacio Nacional, un gesto simbólico que aún permanece pendiente y que fue presentado como muestra de reconocimiento a su valentía al expresar las necesidades de su comunidad educativa.
Más allá de la anécdota, el episodio fue utilizado como referencia al papel de la educación en el desarrollo nacional y como ejemplo de la importancia de escuchar las demandas sociales desde distintos sectores de la ciudadanía.
Educación como eje del desarrollo
La mención del estudiante se produjo al cierre del segmento dedicado a la educación, área que el mandatario destacó como pilar fundamental para el progreso del país, la movilidad social y la construcción de una sociedad más equitativa.
Con este recurso narrativo, el discurso incorporó una dimensión humana dentro del balance de gestión, presentando la voz de un estudiante como símbolo de las aspiraciones del sistema educativo y de la participación ciudadana en la agenda pública nacional.

