El pelotero dominicano Wander Franco fue condenado nuevamente este lunes por abuso sexual y psicológico contra una menor de edad, en una decisión judi
El pelotero dominicano Wander Franco fue condenado nuevamente este lunes por abuso sexual y psicológico contra una menor de edad, en una decisión judicial que podría marcar un antes y un después en su carrera dentro de las Grandes Ligas.
Aunque el tribunal de Puerto Plata lo declaró culpable, Franco no cumplirá pena de prisión, debido a que los jueces consideraron que también fue víctima de extorsión y manipulación por parte de la madre de la adolescente involucrada en el caso.
La sentencia ha provocado un fuerte impacto tanto en República Dominicana como en el béisbol organizado de Estados Unidos, donde el campocorto permanece en licencia administrativa desde 2023 mientras la Major League Baseball desarrolla su propia investigación disciplinaria.
El tribunal, presidido por el magistrado José Ramón Núñez e integrado por las juezas Jenny Amarilis Martínez y Praire Ruiz, sostuvo que existió una “relación anómala” entre Franco y la menor, pero valoró además que el jugador fue utilizado económicamente por adultos alrededor del caso.
“En este caso específico también es una víctima”, expresó el juez al leer la motivación de la sentencia, señalando directamente a Vanesa Chevalier, madre de la menor, quien fue condenada a tres años de prisión.
La corte además ordenó que un certificado financiero de RD$2.1 millones depositado en el Banco Agrícola sea entregado a la adolescente cuando alcance la mayoría de edad.
El Ministerio Público había solicitado cinco años de prisión para Franco y diez años para la madre de la menor, además del pago de una multa equivalente a diez salarios mínimos.
Pese a evitar la cárcel, la situación legal y reputacional del jugador continúa siendo delicada. En MLB, las sanciones no dependen exclusivamente de los tribunales penales, por lo que el comisionado podría imponer una suspensión prolongada bajo la política de violencia doméstica, agresión sexual y abuso infantil.
Actualmente, Franco pertenece a los Tampa Bay Rays, organización que no ha definido públicamente cuál será el futuro del jugador dentro de la franquicia una vez concluya el proceso de la liga.
El caso ha generado divisiones entre fanáticos y analistas deportivos. Mientras algunos consideran que todavía podría regresar al béisbol profesional por su talento y juventud, otros entienden que la condena deja su imagen gravemente afectada y dificulta cualquier intento de reintegrarse a las Grandes Ligas.
A sus 25 años, Wander Franco enfrenta ahora el momento más incierto de su carrera: libre de prisión, pero con un futuro completamente en duda dentro del béisbol de élite.

