La defensa del empresario chino Po Xie, propietario de la tienda Mudan, sostuvo este martes que existió violencia cruzada entre las partes involucrada
La defensa del empresario chino Po Xie, propietario de la tienda Mudan, sostuvo este martes que existió violencia cruzada entre las partes involucradas en el caso de presunta agresión física y violencia de género, argumento que fue valorado por el tribunal al momento de imponer medidas de coerción.
La abogada Joanny Linares Rosario explicó que el juez tomó en consideración diversos elementos presentados durante la audiencia, entre ellos certificados médicos que evidencian lesiones tanto en su representado como en la denunciante.
Según detalló, Po Xie presentó un certificado médico que establece una incapacidad de entre cero y diez días, mientras que la denunciante cuenta con una incapacidad de entre cero y cinco días.
La jurista también destacó la declaración de un menor de edad vinculado al proceso, quien aseguró durante una entrevista que no observó al empresario portar un cuchillo durante el incidente.
Asimismo, indicó que el menor manifestó recibir un trato adecuado por parte del imputado, llegando a afirmar que este “lo trata como a un hijo”.
Tras evaluar los elementos aportados por las partes, el Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional impuso a Po Xie una garantía económica de RD$400 mil, impedimento de salida del país y presentación periódica ante las autoridades.
Al concluir la audiencia, el empresario ofreció unas breves declaraciones a la prensa mientras abandonaba el Palacio de Justicia bajo custodia policial.
“Dios los bendiga a todos”, expresó antes de retirarse del lugar.

