Sobre la Cámara de Comercio Dominico-Brasileña Fundada en 1988, la Cámara de Comercio Dominico-Brasileña promueve el comercio, la inversión y la cooperación entre la República Dominicana y Brasil.
En su 38.º aniversario, el gremio advierte que el intercambio bilateral casi se triplicó en dos décadas, pero las exportaciones dominicanas siguen siendo una fracción de lo que se importa. Plantea aprovechar el acuerdo Mercosur-Unión Europea y la logística del país para atraer empresas brasileñas, en sintonía con el llamado a la cooperación regional que el presidente Luis Abinader formuló ante la CEPAL.
Santo Domingo, D.N. La Cámara de Comercio Domínico-Brasileña celebró su 38.º aniversario con un llamado a convertir a la República Dominicana en un centro regional de comercio con Brasil, aprovechando la posición geográfica del país, su conectividad logística y su red de acuerdos comerciales.
El planteamiento lo hizo su presidente, Leonel Castellanos Duarte, durante un cóctel que reunió a socios, empresarios, autoridades y representantes diplomáticos. Asistió el ministro consejero de la Embajada de Brasil, Luiz Marfil, en representación del embajador Carlos Luis Dantas Coutinho Perez.
Castellanos Duarte destacó que el intercambio comercial entre ambos países pasó de unos US$370 millones anuales hace dos décadas a más de US$1,000 millones en 2025. Sin embargo, advirtió: «Conviene decirlo con franqueza: nuestra balanza sigue siendo asimétrica. Ese dato no es un reproche; es una alerta que nos obliga a mejorar».
Brasil abastece al mercado dominicano de cereales, maquinaria agrícola, alimentos, materias primas, acero y vehículos de transporte público, mientras que la República Dominicana le exporta principalmente productos farmacéuticos y dispositivos médicos. Para equilibrar esa relación, el presidente de la Cámara llamó a abrir espacio a la oferta dominicana y a aprovechar la cooperación técnica brasileña, como el reciente acuerdo con Embrapa para modernizar la producción agropecuaria nacional.
En un contexto de mercados volátiles, tensiones geopolíticas y aranceles que reaparecen, resaltó la solidez de la economía brasileña, cuyo agronegocio cerró 2025 con exportaciones récord de US$169,000 millones, y su reciente integración al espacio de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. A su juicio, el país puede ofrecer a las empresas brasileñas no solo un mercado de más de once millones de habitantes, sino una plataforma hacia el Caribe, Centroamérica y Norteamérica, con infraestructura portuaria y aeroportuaria, zonas francas y experiencia exportadora.
El dirigente vinculó su propuesta con el llamado del presidente Luis Abinader, quien al inaugurar el 41.º período de sesiones de la CEPAL en Santiago de los Caballeros afirmó que ningún país de América Latina y el Caribe puede responder por sí solo a los desafíos actuales. «Esa convicción tiene en Brasil a su socio natural», expresó.
«Nuestro desafío no es administrar una relación ya desarrollada. Nuestro desafío es desarrollar todo su potencial», concluyó Castellanos Duarte, quien agradeció a fundadores, expresidentes y socios de la entidad, y exhortó a la nueva generación de empresarios a profundizar la relación económica entre ambos países.

