«Tenéis que buscar el sentimiento que os producen, más que interpretar las creaciones», ha dicho la artista al presentar su obra.
Santander (EFE).- El Centro Botín de Santander expone por primera vez en España la obra de la artista multidisciplinar brasileña Solange Pessoa en una muestra «para los ojos y los sentidos».
Pessoa mezcla, en esa exposición, elementos naturales y humanos en creaciones marcadas por la influencia del paisaje y la cultura de la región donde vive, Minas Gerais.}
En un recorrido por las distintas salas que ocupa su obra, la artista ha mostrado su pintura, escultura, vídeos y performance, donde reúne creaciones tempranas de los años 90, con ambiciosos desarrollos formales de esta década.
La muestra expone, además, de dos nuevas instalaciones producidas expresamente para la arquitectura y el entorno del Centro Botín.La muestra expone, además, de dos nuevas instalaciones producidas expresamente para la arquitectura y el entorno del Centro Botín.
Pessoa ha subrayado la «simbiosis» que en esta exposición se crea entre lo animal, a través de la figura del caballo como «metamorfosis del movimiento», que está presente a lo largo de gran parte de la muestra.
Una historia colonial
También habla en su obra de lo humano influenciado por la historia colonial de Minas Gerais representada por el Barroco Minero y los elementos de los colonizadores ibéricos.
De esta forma, aparecen en la sala central de la muestra grandes capuchas y largas estructuras de más de 100 metros de largo colgadas del alto techo de la sala, creadas con cabello humano, cuero y tela, a modo de «esculturas devocionales ligadas a la religión católica».
Estas largas estructuras, reunidas bajo el epígrafe ‘Catedral’ (1990-2003), ascienden de forma «monumental y espiritual» como lo hace la catedral de Brasilia diseñada por el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer.
El uso del cabellos conecta, además, con el barroco donde se incorporaba a objetos devocionales, ha recordado Pessoa.
Esos elementos comparten espacio, en la misma gran sala, con sillas de montar negras también ancladas al techo que dejan caer sus largas correas hasta el suelo como elementos «ibéricos», en los que «el jinete está ausente en una especie de vacío».
Con el título ‘Arreios (Montura)’ (2026), Pessoa ha detallado que esas 17 sillas de montar, que forman una creación diseñada para esta exposición en el Centro Botín.
Representan «figuras espectrales», de las que cuelgan grandes bolsas negras de cuero como «ropajes medievales» que conectan con el imaginario colonial.
Hasta el ‘Origen’
A la exposición se accede a través de una sala en la que ‘Hammcoks’ (1999-2026) reúne un conjunto de formas suspendidas realizadas con telas impregnadas de tierra y materiales naturales, a modo de «restos de un cuerpo fragmentado en el espacio».
Este montaje se acompaña de ‘Sin título’ (2011-2012) con un conjunto de 12 pinturas verticales realizadas también con tierra sobre cortinas de algodón.
El recorrido de la muestra concluye con ‘Origo (Origen)’ (2026), también producida por la Fundación Botín para esta exposición, que está compuesta de multitud de esculturas de arcilla, bronce y elementos orgánicos repartidas por el suelo, a modo de «óvulos», en representación de ese principio de los procesos naturales, ha definido Solange Pessoa.
«Tenéis que buscar el sentimiento que os producen, más que interpretar las creaciones», ha dicho la artista al presentar su obra.

