La reforma refuerza derechos y otorga mayor seguridad a los trabajadores, al tiempo que formaliza modalidades laborales como el teletrabajo y amplía el periodo de vacaciones para empleados con más antigüedad
El avance de la reforma laboral en la Cámara de Diputados se materializó tras un extenso proceso parlamentario que abarcó más de un año y medio, caracterizado por demoras y trabas en comisiones.
El proyecto, que fue aprobado en primera discusión por 144 votos a favor, contempla modificaciones sustanciales en aspectos como licencias, vacaciones y suspensión de contratos, pero mantiene intacto el régimen de cesantía, uno de los puntos que generó mayor controversia durante los debates.
Uno de los cambios centrales del texto es la fijación de un plazo máximo de 24 meses para la resolución de los procesos laborales en los tribunales. De este modo, se busca que los trabajadores y empleadores obtengan una respuesta más ágil ante disputas legales.
El proyecto también define 13 causas que permiten la suspensión del contrato de trabajo. Entre ellas figuran los estados de excepción y las medidas adoptadas por las autoridades que puedan restringir la presencia del personal en los centros laborales, una cuestión que cobró relevancia en el contexto de situaciones extraordinarias como emergencias nacionales o sanitarias.
Durante el extenso trámite legislativo, el tema de la cesantía fue motivo de múltiples propuestas de modificación. Sin embargo, el texto aprobado mantiene sin alteraciones este aspecto, tal como lo reclamaban distintos sectores.
La decisión se tomó tras seis meses de trabajo en comisión, periodo que sufrió interrupciones constantes por la inasistencia de varios legisladores, según precisó Diario Libre.
En materia de derechos laborales concretos, la licencia de paternidad se amplía de dos a cuatro días laborables. Esta modificación al artículo 54 del Código de Trabajo quedó por debajo de la propuesta inicial discutida en comisión, que contemplaba llevar la licencia a siete días e incorporar permisos por fallecimiento de hermanos.
Ambas iniciativas quedaron excluidas en la versión final que se sometió a votación.
El proyecto introduce también un cambio en el régimen de vacaciones para un segmento particular de trabajadores. Los empleados que cuenten con una antigüedad de entre tres y cinco años en la misma empresa podrán disfrutar de un día adicional de descanso remunerado, pasando de 14 a 15 días laborables de vacaciones. Esta mejora busca reconocer la permanencia y el compromiso de los trabajadores con sus empleadores.
Otro aspecto relevante es la disposición que establece que la asistencia económica entregada a raíz de muerte, enfermedad, discapacidad o quiebra de la empresa quedará exenta de impuestos y embargos. Así, se garantiza que estos fondos lleguen íntegramente a los beneficiarios, sin verse afectados por deudas o retenciones fiscales.
Cambios en teletrabajo, trabajo doméstico y pruebas antidopaje
La reforma incorpora por primera vez en el Código de Trabajo capítulos dedicados a regular el teletrabajo y el trabajo doméstico. Hasta ahora, estas modalidades laborales solo estaban contempladas en resoluciones administrativas del Ministerio de Trabajo, lo que generaba un vacío legal para muchos empleados y empleadores. Con el nuevo marco, ambas formas de trabajo tendrán respaldo normativo dentro de la legislación principal, lo que aporta mayor claridad y protección a las partes involucradas.
Una de las novedades más específicas del proyecto es la obligatoriedad de someterse a pruebas antidopaje para quienes desempeñen funciones de seguridad, manejo de maquinaria, transporte, contacto con menores o manejo de equipos peligrosos.
La inclusión de este requisito apunta a reforzar la seguridad en rubros donde los riesgos laborales pueden tener consecuencias graves para terceros.
El recorrido legislativo de la reforma aún no está concluido. Tras ser aprobada en primera discusión, la iniciativa deberá pasar por una segunda discusión en la Cámara de Diputados. Luego de esa etapa, volverá al Senado, que ya no podrá introducir modificaciones adicionales al texto.
Con este proyecto, el Congreso avanza hacia la actualización del marco normativo laboral, ampliando licencias, fortaleciendo mecanismos de protección y formalizando nuevas modalidades de empleo. El texto definitivo, que excluye cambios en la cesantía, deberá superar estos pasos para convertirse en ley.

